Lens Tests: Zeiss High Speed 1.4

Hay quien dice que fue el prestigio derivado de “Barry Lyndon” (Stanley Kubrick, 1975) –por el uso de las lentes f/0.7 originalmente diseñadas para la NASA- lo que hizo que el fabricante alemán Zeiss se adentrase de una vez por todas en el negocio de las lentes para cinematografía. Quizá las fechas no coincidan exactamente –la serie 1.4 se puso en el mercado el mismo año que se estrenó el film de Kubrick, rodado entre 1973 y 1974- pero lo que sí es cierto e indudable es que aquél film puso de manifiesto la necesidad de ópticas luminosas diseñadas y construidas directamente para su uso en rodajes cinematográficos –en contraposición a las ópticas de fotografía adaptadas para su uso en cine-, lo que dio lugar a que además de Zeiss, fabricantes como Panavision (con su serie Ultra Speed) o Canon (con los K35) también lanzaran, junto con Zeiss, series de ópticas Ultraluminosas. Las tres series verían recompensados sus avances técnicos y esfuerzo tecnológico con un Oscar técnico en 1977.

zeisshighspeed

En cuanto a la serie Zeiss, se trata de lentes que tienen las características habituales del cristal de este fabricante, aunque luego nos adentraremos en las mismas, porque destacan más por otro aspecto, que las hace inconfundibles: su diafragma únicamente tiene tres palas, lo que le da una forma triangular. Como consecuencia, las imágenes de la serie High Speed 1.4 -a veces denominada “B Speed”- tienen la particularidad de que la forma de su bokeh, es decir, de sus desenfoques, también es triangular, con contraposición a las habituales formas hexagonales, octogonales o circulares, etc. que presentan los mismos cuando los diafragmas poseen un mayor número de palas. También destacan por su diseño, muy compacto para los estándares modernos y que sería la base de los Superspeed 1.3 MKII. Originalmente eran lentes con montura bayoneta para las cámaras Arri BL, pero por fortuna, este tipo de montura comparte la distancia desde el objetivo al plano focal, por lo que un simple adaptador –fijo o desmontable- sirve para utilizarlas en cámaras con montura Arri PL. Tampoco traían de serie un frontal común de 80mm, que facilita mucho su uso, pero que también se puede instalar fácilmente en los objetivos, así como un anillo dentado para el foco, con el que ocurre lo mismo. Así pues, para estandarizar las 1.4 a las necesidades actuales hay que invertir algo de dinero en cada óptica, como si de un CineMod se tratase, aunque el recorrido de foco (180 grados) es común a todas las focales y supera al normal de las ópticas de fotografía.

Martin Scorsese en “Taxi Driver” (1976), con el característico triángulo en el bokeh de los Zeiss 1.4

Con su imagen ocurre algo parecido a lo que ocurre con la serie Superspeed 1.3 MKII que sustituyó a la presente: entre T/1.4 y T/2.8 la estética que ofrecen es suave y cremosa, sin demasiada nitidez, recorte o contraste –aunque el mismo es mayor que, por ejemplo, en unos Cooke S2/S3 abiertos de diafragma-, pero a medida que se usan más y más cerrados de diafragma (T/4-5.6), comienzan a revelar su sello Zeiss y se convierten en ópticas muy nítidas y muy contrastadas, no tanto como unos Ultra Prime, pero sí más que otros juegos de los años 70 y anteriores. A medida que se cierra diafragma, lógicamente, también se hace más evidente su iris triangular en los fondos desenfocados, una característica que se ama o se odia, y que nuestra experiencia de años alquilando este juego de ópticas nos indica que no hay términos medios al respecto. Como la serie que los sustituyó, los Zeiss High Speed 1.4 tienen un amplio círculo que permite rodar sin problemas prácticamente en 6K HD en el sensor de RED, o 3.2K en el formato Prores de la Arri Alexa o Amira.

“The Shining” (1980)

Martin Scorsese fue uno de los pioneros de su uso para la fotografía nocturna de “Taxi Driver” (1976) o en “Raging Bull” (1980), así como Stanley Kubrick, que los empleó en “The Shining” (1980) y “Full Metal Jacket” (1987). David Watkin los empleó en “Chariots of Fire” (1981) y John Alcott en multitud de películas, como “Terror Train” (1979), “The Beastmaster” (1982) o “Greystoke” (1984). Incluso se utilizaron en “Rocky” (1976) o “An American Werewolf in London” (1981). En general, su uso fue muy extendido entre su aparición en 1975 y hasta 1985 aproximadamente, pues fueron la opción más popular para las secuencias con baja luz en películas que no utilizaron equipos Panavision (los excepcionales Canon K35, originalmente, usaban montura BNCR, lo cual limitaba su uso a cámaras Mitchell o Cinema Products). En los dos o tres últimos años, muchos directores de fotografía, en búsqueda de una imagen algo más suave, pero necesitados de un diafragma ultraluminoso, han vuelto a recurrir a las Zeiss High Speed 1.4, que parecen vivir una segunda juventud.

LO MEJOR: su luminosidad, T/1.4 en todo el rango, así como su imagen, en un punto justo entre el aspecto clásico o vintage de unos Cooke S2/S3 y el de ópticas más modernas, que permite obtener lo mejor de ambos mundos –u optar hacia uno u otro en función del diafragma- en un único juego de ópticas que además tiene uno de los precios más asequibles entre las ópticas PL.

LO PEOR: su iris triangular, que produce odio o amor hacia el mismo a partes iguales debido a la fuerte personalidad de la que imprimen a las imágenes. Su construcción complica –aunque no imposibilita- la utilización de dispositivos de foco remoto.

Las Zeiss High Speed 1.4 -con montura PL, anillos de foco y frontal común de 80mm- están disponibles para el alquiler en Harmonica Rental.
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