Split

Vuelta de M. Night Shyamalan a los buenos resultados de sus películas más celebradas (“The Sixth Sense”, “Unbreakeable”, “Signs”, “The Village”) con una historia que arranca con el secuestro de tres chicas por parte de un hombre (un brillante James McAvoy) con múltiples personalidades, que son a su vez tratadas por una psiquiatra (Betty Buckley), premisa que es llevada por el cineasta hacia algunos de los temas que trató principalmente en la parte más interesante de su filmografía. A pesar que el ritmo es irregular y las dos horas de duración se antojan como algo excesivas (durante mucho tiempo el film es un montaje paralelo entre el lugar en que están encerradas las chicas y las visitas a la psiquiatra, teniendo esta parte demasiada presencia en pantalla) lo cierto es que especialmente en el tramo final es donde se aprecia el talento para la puesta en escena del realizador de origen hindú, al que además no se le va de las manos un personaje tan complicado y caricaturesco como el de McAvoy, elemento esecial para el éxito del film.

Después de que fracasos absolutos como “The Last Airbender” (2010) y “After Earth” (2013), e incluso películas controvertidas como “Lady in the Water” (2005) o “The Happening” (2008) apartasen a Shyamalan de la primera línea de realizadores de Hollywood, el realizador tuvo que reinventarse con una película pequeña y rodada con un estilo de falso documental como lo fue “The Visit” (2015), que recuperó con creces la pequeña inversión (cinco millones de dólares) que supuso para los estándares norteamericanos. Debe de ser que los productores todavía no se fiaban por completo de Shyamalan, ya que “Split” es otro proyecto de bajo presupuesto (diez millones de dólares) y para el que el director ha confiado en un director de fotografía nuevo en el panorama, Michael Gioulakis, que despuntó en esta faceta con su trabajo en la correcta “It Follows” (2015). Teniendo en cuenta que entre los anteriores directores de fotografía de Shyamalan se encontraban nombres siempre consagrados como Tak Fujimoto (“Silence of the Lambs”), Eduardo Serra (“The Girl With A Pearl Earring”), Roger Deakins (“Prisoners“), Christopher Doyle (“In The Mood for Love”), Peter Suschitzky (“Empire Strikes Back“) o Andrew Lesnie (“Lord of the Rings”), siempre más veteranos que el propio director, ello da una idea de la caída en desgracia de Shyamalan,  que ahora apuesta por nuevos talentos aún por consagrar, ya que tampoco ha podido contar con su habitual compositor James Newton Howard en este proyecto, en el que ha sido sustituido por West Thordson.

Sin embargo, a pesar que aún le queda mucho por demostrar para emular a cualquiera de los operadores anteriores del hindú, lo cierto es que Gioulakis lleva a cabo una labor interesante y que cumple sobradamente con las necesidades de la película, aunque demuestre que está lejos del nivel de los más grandes de su oficio. En sus películas anteriores Shyamalan ya había abrazado el cine digital, incluso con la estética de vídeo HD de “The Visit” (obra de Maryse Alberti). “Split” sigue esa línea, con una imagen absolutamente límpia, nítida y muy contrastada, fruto de emplear los Arri/Zeiss Master Prime sin ningún tipo de difusión o filtro (tipo Black Pro-Mist, Classic Soft, etc) que intente buscar un aspecto más analógico. El grueso de la película transcurre en el sótano en la que el personaje (o personajes) de James McAvoy encierra a las chicas; en el mismo, Gioulakis, antiguo gaffer, ubica estratégicamente múltiples fuentes integradas en el decorado que son las que llevan a cabo el grueso del trabajo de iluminación. Sin embargo, como también ocurre en las escenas que transcurren fuera del sótano, el director de fotografía muestra una fuerte tendencia a modelar los rostros de los actores con mucha luz sobre los mismos; a veces el efecto es muy positivo, como en los múltiples primeros planos de McAvoy, pero otras, sobre las chicas o sobre la psiquiatra, hace que el aspecto sea muy pulido, quizá en exceso. Y puede que al film le hubiera venido mejor algo un poco más crudo y directo.

Shyamalan demuestra una vez más que es un director muy dotado para la puesta en escena, resolviendo además algunos momentos con maestría, como la escena del secuestro, o los levísimos zooms de acercamiento o alejamiento que usa aquí y allá a lo largo de la proyección. Pero quizá aún se perciban en él las consecuencias de sus fracasos anteriores, que pueden haberle llevado a ser algo más convencional en sus planteamientos que en las obras que le encumbraron, que precisamente destacaban por sus planos sostenidos y por la larga duración de los mismos, que hacían que sus films fueran muy personales. Esto no se aprecia, o apenas se aprecia en “Split”, que es una película muy bien filmada (atención a la expresividad de los primeros planos, captados por lentes de focal aprox. 32-35mm) pero sin tanta personalidad como la de los mejores trabajos de Shyamalan. Como siempre, eso sí, se aprecia en el director un enorme gusto por las opciones más sencillas y huir del artificio, lo cual también colabora en que los presupuestos con los que rueda puedan mantenerse controlados.

Los resultados, a pesar de la pulcritud del estilo escogido por Gioulakis (que apenas ofrece espacio a que los personajes sean sombras que se mueven por el decorado, casi siempre con una luz que les espera en sus marcas, lo que repercute negativamente en la atmósfera del film) son buenos, con la perfección técnica que se espera de este tipo de cine norteamericano y algunos movimientos de cámara muy elaborados e incluso ángulos inspirados. Quizá el tercio final, que no en vano coincide también con la mejor parte de la proyección, sea el más interesante dentro de un conjunto que si bien a nivel estético no se encuentra entre los mejores del director (Gioulakis está lejos del nivel de Eduardo Serra o Roger Deakins), cuando menos en términos globales sí supone un claro acercamiento a lo mejor de su filmografía, confirmando la mejoría de “The Visit”, lo cual es una gran noticia después de más de una década en la que muchos habíamos dado por perdido a Shyamalan como consecuencia de los malos resultados de su cine.

Título en España: Múltiple
Año de Producción: 2016
Director: M. Night Shyamalan
Director de Fotografía: Michael Gioulakis
Ópticas: Arri/Zeiss Master Prime, Fujinon
Formato y Relación de Aspecto: Arri Alexa (Arriraw), 2.4:1
Otros: Digital Intermediate

Vista en DCP

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