Little Big Man

Brillante adaptación de la novela de Thomas Berger, narrada en primera persona por Jack Crabb (Dustin Hoffman), un hombre de 121 años de edad, nacido en 1849, que fue adoptado por una tribu de indios Cheyenne después que toda su familia fuera masacrada y que después vivió numerosas peripecias junto a personajes reales como el General Custer (Richard Mulligan) o el pistolero Bill Hickok (Jeff Corey) mientras alternaba una vida entre la “civilización” y la tribu que le había acogido de niño. Se trata de una de las primeras películas norteamericanas en ofrecer una visión no solo positiva de los nativos americanos, sino profundamente crítica con el genocidio cometido sobre los mismos durante el siglo XIX. Todo ello narrado con un ameno tono de sátira por parte de Arthur Penn (“Bonnie And Clyde”, “Night Moves”) e interpretada por un estupendo Dustin Hoffman desde los 17 años del personaje hasta los 121, por obra y gracia del maquillaje de Dick Smith. Faye Dunaway, Martin Balsam y Chief Dan George (que obtuvo una candidatura al Oscar por su rol como jefe Cheyenne) completan el reparto de un film fenomenalmente bien escrito por Calder Willingham (“Paths of Glory”, “One-Eyed Jacks”, “The Graduate”).

El director de fotografía fue Harry Stradling, Jr. [ASC]. Hijo como es sabido de Harry Stradling Sr., ganador de dos Oscar, y que fue además el operador favorito de Barbra Streisand por su habilidad para cuidar la imagen en pantalla de la cantante convertida en actriz (Stradling Sr. en 1970 durante el rodaje de su cuarta película con Streisand), Stradling hijo comenzó su carrera como primer operador prácticamente a los 40 años de edad, en 1964, después de veinte trabajando en los equipos de cámara de su padre y de otros operadores como Robert Surtees o Paul Vogel, iniciándose en televisión con la serie “Gunsmoke”. Rápidamente se forjó un nombre propio y sus primeras películas para cine las rodó para Burt Kennedy, un director especializado en películas del Oeste de escaso presupuesto, género en el que Stradling Jr. destacó como en ningún otro. Heredero directo del estilo clásico de luz dura de su padre, o de Robert Surtees, Stradling Jr. no evolucionó en absoluto y cuando se retiró en 1988 a los 63 años de edad, seguía rodando de la misma manera que sus maestros lo hacían en los años 60. Ello hizo que a pesar de films como el presente, o de “There Was a Crooked Man…” (Joseph Mankiewicz, 1970), “McQ” (John Sturges, 1974), “Bite The Bullet” (Richard Brooks, 1975), “Buddy Buddy” (Billy Wilder, 1981), todos ellos films para realizadores muy importantes, solo conservase su relación con Blake Edwards en los 80, de lo desfasado y anticuado que estaba su estilo. Obtuvo candidaturas al Oscar por “The Way We Were” (Sydney Pollack, 1973) y “1776” (Peter Hunt, 1972).

“Little Big Man” contó con un buen número de espectacules localizaciones en Montana (EEUU) y Alberta (Canadá), algunas de ellas muy cercanas a los lugares reales en los que sucedieron los hechos que se ven en pantalla. Además, Arthur Penn contó con el diseñor Dean Tavoularis, famoso por su trabajo en la trilogía de “The Godfather” y otros títulos de Francis Coppola, como “Apocalypse Now” o “One From The Heart”. Penn venía de rodar con operadores veteranos como Joseph La Shelle (“The Chase”, 1966) o Burnett Guffey, que había obtenido un Oscar por “Bonnie And Clyde” (1967), de modo que los métodos de Stradling hijo le venían como anillo al dedo. El trabajo de éste en exteriores es magnífico y totalmente clásico. La película evidencia que los cineasta se preocuparon mucho por su aspecto porque las horas elegidas para rodar las escenas y la dirección de la luz son casi siempre las mejores para obtener un gran aspecto. Cuando Stradling rueda a contraluz utiliza sin disimulo un relleno de luz artificial sobre los actores para equilibrar sus exposiciones con respecto a los cielos, mientras que cuando lo hace frontalmente, obtiene un bello aspecto azulado de los mismos, que a veces, junto con las formaciones de nubes, forman un aspecto muy pictórico. Incluso hay momentos, como cuando Hoffman ve a los ejércitos de Custer desde la lejanía, que poseen fuertemente esta cualidad.

Los exteriores nocturnos utilizan grandes aparatos y luces de arco como contraluces para ofrecer mucha profundidad, ofreciendo en los mismos Stradling mezclas entre la temperatura de color fría de los fondos que imitan la luz de la luna y el cálido de las fuentes de luz (faroles, hogueras, etc) que a su vez él imita con sus aparatos de luz. En toda circunstancia es una película rodada a diafragmas cerrados, por lo que incluso este tipo de escenas poseen mucho contraste, ya que la diferencia entre las zonas en que hay luz y las que no es muy grande. Apenas es “Little Big Man” un film que recurre a la noche americana (de hecho, solo lo hace en una escena muy al comienzo), sino que los cineastas prefieren recurrir a la noche cerrada e iluminación artificial, con grandes resultados que se equiparan perfectamente a los de los grandes clásicos.

Aunque los exteriores son estupendos y Stradling se defiende muy bien durante las secuencias nocturnas, desgraciadamente los interiores diurnos son mucho más convencionales. Por supuesto que continúa recurriendo a su estilo de luz dirigida y muy nítida, tanto sobre los actores como sobre el decorado, pero el problema es que a diferencia de las escenas nocturnas, el contraste de las diurnas es mucho más reducido y mucho más plano, por un evidente exceso de luz que hace que apenas exista una dirección de luz y sombras en los decorados, que como consecuencia, además, lucen mucho más como tales. Por fortuna, en esencia, “Little Big Man” es una película de exteriores, con mucha variedad de los mismos; grandes escenarios, paisajes nevados, montañosos, abiertos, etc. y Stradling retrata de forma fenomenal todos ellos. La puesta en escena de Arthur Penn es muy sobria y también clásica, aprovechando muy bien todos estos escenarios y ofreciendo tomas muy amplias de los mismos e incluso de los decorados, con una buena capacidad compositiva y apenas sin caer en recursos habituales de la época como el zoom, lo cual unido a que la película está mayoritariamente rodada con lentes fijas (Series B ó C de Panavision) y diafragmas cerrados, sin recurrir aparentemente al revelado forzado, hace que la calidad de imagen sea bastante buena en todo momento.

De hecho, se trata de una película a la que el formato panorámico anamórfico, en cierto modo y por la escala y ambiciones de la producción, se le queda pequeño, pero desgraciadamente en este 1970 se rodaron las que durante muchos años serían las últimas producciones rodadas en 65mm, formato que hubiera sido ideal para capturar las magníficas aventuras de “Little Big Man”. Puesto que el film fue casi por completo ignorado por la Academia de Hollywood (quizá su visión sobre los nativos americanos era aún demasiado moderna para una institución que siempre se ha caracterizado por la elevada edad media de sus miembros) no es extraño del todo que Stradling Jr. no obtuviera una candidatura al Oscar en un año en el que se impuso Freddie Young por “Ryan’s Daughter”, aunque la misma hubiera estado plenamente justificada por la belleza y gusto clásico de sus imágenes, que sin ningún género de dudas son superiores a las de varias de las nominadas aquél año (“Airport”, “Patton”, “Women in Love”, “Tora! Tora! Tora!”).

Título en España: Pequeño Gran Hombre
Año de Producción: 1970
Director: Arthur Penn
Director de Fotografía: Harry Stradling Jr., ASC
Emulsión: Kodak 5254 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.35:1

Vista en Blu-ray

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