Lo Mejor del 2014

Al igual que hicimos en años anteriores (20122013), esta temporada, aunque con un poco de retraso, ya estamos en disposición de elaborar nuestro ranking del mejores trabajos del año. Una vez más, volvemos a incidir en que este tipo de listas son plenamente subjetivas, pero aún así, ésta es la nuestra.

Para la Academia de Hollywood, que otorga el Oscar, los mejores del año fueron:

“Birdman” – Emmanuel Lubezki (ganador)
“The Grand Budapest Hotel” – Robert Yeoman
“Mr. Turner” – Dick Pope
“Unbroken” – Roger Deakins
“Ida” – Lukas Zal, Ryszard Lenczewski

Mientras que la American Society of Cinematographers (ASC), seleccionó a:

“Birdman” – Emmanuel Lubezki (ganador)
“The Grand Budapest Hotel” – Robert Yeoman
“Mr. Turner” – Dick Pope
“Unbroken” – Roger Deakins
“The Imitation Game” – Oscar Faura

Y por último, la Academia Británica, que otorga el premio BAFTA:

“Birdman” – Emmanuel Lubezki (ganador)
“The Grand Budapest Hotel” – Robert Yeoman
“Mr. Turner” – Dick Pope
“Interstellar” – Hoyte Van Hoytema
“Ida” – Lukas Zal, Ryszard Lenczewski

Así pues, por segundo año consecutivo, el mexicano Emmanuel Lubezki, ganador el pasado año por “Gravity”, se ha alzado con los tres principales premios en materia de fotografía cinematográfica, dejando atrás ya claramente la etapa en que, como le continúa sucediendo a Roger Deakins, era dejado de lado sistemáticamente por la Academia de Hollywood (que le nominó, pero no le premió, por “A Little Princess”, “Sleepy Hollow”, “The New World”, “Children Of Men” y “The Tree Of Life”).

No obstante, una vez más, nuestras elecciones difieren un poco de las anteriores:

TOP 5 (haz click sobre el enlace para leer la reseña completa de cada film):

5. “A Most Violent Year” – Bradford Young (Arri Alexa XT, 2.4:1)

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“Adopta la clásica filosofía de iluminar los espacios y no los personajes, de modo que los puntos de luz de cada toma no necesariamente están situados en los rostros de los actores, que con mucha frecuencia aparecen como meras siluetas o notablemente subexpuestos […] Los resultados, por lo tanto, son muy, muy buenos, con una estética que traslada inmediatamente a la época y acompaña, matiza y complementa a la narrativa de Chandor, pero con un riesgo tan grande en la iluminación que a veces es casi experimental y retrotrae inmediatamente a los trabajos de Gordon Willis y Bruce Surtees, con los que Young emparenta claramente en intenciones, y al igual que aquéllos, su trabajo es tan poco comercial que ha pasado desapercibido de cara a los premios del año.”

4. “Gone Girl” – Jeff Cronenweth (Red Epic Dragon, 2.4:1)

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“La imagen de “Gone Girl”, a pesar de las novedades técnicas, es puro Fincher y en ella el realizador continúa la misma línea con la que se le viene identificando desde los tiempos de “Se7en” (1995), aunque poco a poco haya ido puliendo y mejorando un estilo en el que Jeff Cronenweth se maneja a la perfección. Se trata, cómo no, de una película muy oscura, tanto en sus interiores como incluso en sus escenas exteriores. El clima de la película, muy sombrío por tanto, está muy a juego con la narración, en la que los personajes siempre parecen esconder algo, o mostrar dobles caras entre ellos, o sobre todo, de cara al exterior.”

3. “Mr. Turner” – Dick Pope (Arri Alexa XT, 2.4:1)

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Esta variedad de texturas de la luz, obtenida empleando dobles sedas, simples, cuartos, etc. así como diferentes temperaturas de color para la luz solar hacen que la película tenga un aspecto muy rico, cálido en las altas luces, ligerísimamente azulado en las sombras, sin que en ningún momento se tenga la sensación que se percibe en otros films que hacen un uso extraordinario de un tipo de luz concreto, pero que a base de repetirlo escenas tras escena, terminan aburriendo en lo visual […] refleja a la perfección la magia que en cierto modo es la luz para un pintor y la misma se traslada hasta el espectador como si se tratara de un personaje más del film.

2. “Birdman” – Emmanuel Lubezki (Arri Alexa XT, 1.85:1)

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Es imposible decir si se trata del mejor trabajo de “El Chivo”, pero desde luego, tampoco se puede clasificar en un escalón inferior a sus grandes logros junto a Terrence Malick o Alfonso Cuarón. Desde la misma concepción visual del proyecto, por mucho que ésta se deba al realizador, “Birdman” es un suicidio que el operador mexicano no solo consigue salvar, sino que obtiene para el mismo una imagen de gran calidad y de gran perfección técnica a pesar de las dificultades a la hora de iluminarlo, a la hora de mover la cámara con precisión, coreografiar a los actores –muy importante la ayuda de éstos- o incluso, para poder realizar correctamente el enfoque.”

1. “The Immigrant” – Darius Khondji (35mm anamórfico, 2.4:1)

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Una fotografía elaboradísima, de esas que a veces son tan extremas que sólo son posibles si junto al director de fotografía se encuentra un realizador que quiera exactamente ese aspecto tan personal y específico, que lo apoye y además tenga la fuerza de frenar a cualquier voz de la producción a la que la escasa convencionalidad de las imágenes pueda inspirarle temor. El aspecto global es magnífico, con una textura fotoquímica que transporta totalmente al período retratado y en la que el escaso contraste, el grano y los negros, no siempre absolutamente densos, son parte fundamental.

En esta ocasión, nos hemos hecho eco de tres trabajos que no entraron entre los finalistas de los premios principales del año; se trata de los de Bradford Young, Jeff Cronenweth y, especialmente, Darius Khondji. Young ha irrumpido muy fuerte este año, con otro trabajo (“Selma”) que seguramente ha jugado en su contra a la hora de optar a los premios, por aquéllo de dividir a los votantes. Pero en cualquier caso, continuando con esta línea, su presencia en las películas más importantes de los próximos años está garantizada, aunque desgraciadamente para él, deberá optar por estéticas algo más comerciales si quiere optar a ganar premios. Jeff Cronenweth ofrece una película muy sólida con “Gone Girl”, con una soberbia dirección a cargo de David Fincher y una estética oscura y amenazadora que funciona muy bien en una película en la que los personajes tienen tanto que ocultar. Pero el que se lleva la palma es Darius Khondji, con un precioso trabajo de época para James Gray que, a nuestro juicio, gana a los puntos a la superlativa labor de Emmanuel Lubezki en “Birdman”. Quizá un estreno a comienzos del año en EEUU y una distribución no demasiado amplia hayan sido las razones por las que este colosal trabajo haya pasado -al igual que la propia película- muy desapercibido, porque desde luego, por méritos propios, no solo es uno de los trabajos del año, sino en nuestra opinión, merecedor de figurar en los listados que engloban lo mejor de cada década.

© Harmonica Rental & Cinema/Ignacio Aguilar, 2015.