The Last Emperor

Sólida, aunque no excepcional, adaptación cinematográfica de la vida de Pu Yi, el último emperador de China. En la misma, el cineasta italiano Bernardo Bertolucci narra los acontecimientos que rodearon a su existencia desde que ascendió al trono con solo tres años de edad, pasando por su expulsión de la Ciudad Prohibida y su época como emperador “títere” de los japoneses en Manchuria, así como sus últimos años de vida, que incluyeron un paso por prisión para intentar “corregirle”. John Lone realiza una buena interpretación del emperador, incluyendo algún cambio de registro en función de la época de la vida de Pu Yi, pero en conjunto se trata de un film bien realizado, escrito, ambientado y fotografiado que rara vez resulta emotivo o apasionante (como por otra parte le ocurre a muchos otros films biográficos que siguen el esquema de ascenso y caída). Aún así, fue sin lugar a dudas el éxito mundial de 1987, quizá no en taquilla, pero sí en cuanto a premios, ya que consiguió alzarse con las nueve estatuillas Oscar a las que el film fue candidato en la Academia de Hollywood.

El director de fotografía fue el también italiano Vittorio Storaro [ASC, AIC], por aquél entonces, quizá, el colaborador más importante de Bernardo Bertolucci, junto con el diseñador de producción Ferdinando Scarfiotti. Son muy famosas sus colaboraciones previas en “Il Conformista” (1970), “L’Ultimo Tango a Parigi” (1972), “Novecento” (1976), “La Luna” (1979); después todavía vendrían “The Sheltering Sky” (1990) y “Little Buddha” (1993), aunque después, coincidiendo con que el propio Storaro bajó mucho su ritmo de trabajo, Bertolucci se encomendaría a otros directores de fotografía. Para el director de fotografía, “The Last Emperor” supuso su tercer y hasta la fecha último premio Oscar, después de los obtenidos por “Apocalypse Now” (Francis Ford Coppola, 1979) y “Reds” (Warren Beatty, 1981). Todavía obtendría una cuarta nominación por “Dick Tracy” (Warren Beatty, 1990), aunque no lo ganó. Aunque en 2018 todavía permanece en activo, lo cierto es que en las últimas décadas ha ido espaciando proyectos y trabajando en un cine (por lo general) mucho más minoritario e incluso experimental, lo cual le ha restado la visibilidad que proporcionaría un tipo de cine más comercial.

“The Last Emperor” es una película que define bien la filosofía de trabajo de Vittorio Storaro, sobre todo en lo que respecta a su evolución: las tres etapas principales de la vida de Pu Yi están narradas siguiendo un esquema de color diferente y diferenciado para cada una de ellas. La primera época, que se corresponde con su infancia y juventud, está caracterizada por los tonos dorados y amarillos. La segunda, cuando el emperador pierde su condición y se pone al servicio de los intereses japoneses, tiene tonos azulados en las noches y una estética “noir”. Mientras que la tercera, cuando el emperador está preso como criminal por los chinos, posee una fuerte reducción de color (seguramente a través del proceso ENR, de retención de haluros de plata en la emulsión, que aumenta el grano y el contraste, desaturando los colores) y una paleta casi monocromática.

En esa primera etapa, predomina una iluminación cálida, a través de haces de luz solar (arcos o aparatos de tungsteno entrando por las ventanas), que ilustran la etapa de juventud del emperador y cómo vivía una vida con todo tipo de lujo y servicio a su alrededor. En la segunda, con las intrigas de los japoneses en torno a su figura, Storaro emplea extensivamente la luz dura y fuertes claroscuros, como si de cine negro en color se tratase, mientras que en la tercera, la iluminación es más suave, pero también de alto contraste, dejando que sólo los tonos rojos destaquen en mitad de la carencia de color de las imágenes, quizá siguiendo, de manera intencionada o no, un poco la estela de David Lean y Freddie Young en “Doctor Zhivago” (1965), un film que también utilizaba exactamente la misma estrategia para mostrar las escenas de los comunistas rusos.

El resultado es un film que muestra muy bien la opulencia de la primera época de la vida del emperador, su estilosa vida posterior, una vez fuera de la Ciudad Prohibida, así como la frialdad de la última etapa de su vida, con la excepción de un epílogo algo más emotivo y colorido. Si se analiza en detalle, lo que en su momento era un film que tenía un aspecto muy moderno y atractivo, quizá haya quedado un poco anticuado en algunos aspectos: aunque la puesta en escena es muy clásica, incluyendo notables y elaboradas composiciones de imagen en formato panorámico anamórfico (fue el tercer film de Storaro en el formato, tras “Apocalypse Now” y “Ladyhawke”), a día de hoy luce algo más anticuado por algunos detalles como la elección de rodar algunas escenas mediante zooms, no solo como focal variable, sino incluso para realizar alejamientos o acercamientos de imagen durante las tomas.

Ello unido a algunas inconsistencias (de rendimiento óptico de los Technovision anamórficos, de continuidad de la luz,  etc.) hace que el aspecto de la película, siendo muy bueno en general, haya dejado entrever el paso del tiempo sobre la misma. Aún así, gran parte del mismo está fotografiado por el estilo de luz de alto contraste que caracteriza al director de fotografía italiano y mantiene un altísimo interés, aunque especialmente resulta llamativo el segmento central, rodado con ese estilo de luz dura y directa sobre los personajes que recuerda al cine negro, solo que todo ello bajo el particular uso del color de Storaro. Curiosamente, aunque la película ganó el Oscar a la mejor fotografía, el premio de la American Society of Cinematographers (ASC), en una de sus primeras ediciones, no fue a para también a manos de Storaro, sino que se alzó con el mismo Allen Daviau, por una película de Steven Spielberg que también estaba ambientada parcialmente en China y en la misma época: “Empire of the Sun” (1987).

Título en España: El Último Emperador
Año de Producción: 1987
Director: Bernardo Bertolucci
Director de Fotografía: Vittorio Storaro, ASC, AIC
Ópticas: Technovision-Cooke
Emulsión: Kodak 5247 (100T) & 5294 (400T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Technovision), 2.4:1
Premios: Oscar a la mejor fotografía, American Society of Cinematographers (nom), BAFTA (nom), British Society of Cinematographers.

Vista en Blu-ray

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