Superman

Adaptación cinematográfica del personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster, a través de una lujosísima producción de alto presupuesto financiada por Alexander e Ilya Salkind y su socio Pierre Spengler, que fue rodada principalmente en Inglaterra con un equipo de primerísima línea capitaneado por el director norteamericano Richard Donner, el cual venía de cosechar un enorme éxito con su anterior película, “The Omen”. Gracias al acertadísimo casting de Christopher Reeve en el papel principal y a las pretensiones de verosimilitud que introdujeron Donner y Tom Mankiewicz en el guión de Mario Puzo, David Newman, Leslie Newman y Robert Benton, así como a su marcado sentido épico de la historia (no carente de paralelismos religiosos) y del humor, “Superman” es no sólo un espectáculo de primer orden, sino un entretenimiento de muy notable calidad al que rara vez ha podido aproximarse cualquier película de superhéroes, además de contar con una emblemática banda sonora de John Williams. Marlon Brando, Gene Hackman, Ned Beatty, Margot Kidder, Valerie Perrine, Jackie Cooper, Trevor Howard, Susannah York, Terence Stamp o Glenn Ford son algunos de los rostros conocidos que desfilan en su impresionante reparto.

El director de fotografía fue el británico Geoffrey Unsworth [BSC], considerado en aquélla época el número uno de su profesión en Gran Bretaña. Ganador de un Oscar por su trabajo en “Cabaret” (Bob Fosse, 1972), Unsworth había comenzado su carrera de adolescente, en lo más bajo del escalafón del departamento de cámara, hasta que alcanzó el puesto de primer operador a mitad de la década de los 40. Formado por lo tanto en el sistema clásico de estudios, sin embargo, al igual que Jack Cardiff, Unsworth muy pronto fue un especialista del color, a pesar de lo cual, destacaría también en el poderoso blanco y negro de títulos como “A Night to Remember” (Roy Baker, 1958), antes de cosechar su primera nominación al Oscar por la fotografía en formato panorámico anamórfico para “Becket” (Peter Glenville, 1964). A continuación, fue reclutado por Stanley Kubrick para hacerse cargo de “2001: A Space Odyssey” (1968), cuyo innovador aspecto y soberbia técnica en 65mm le catapultaron a la primera línea de su profesión. En los 70 era uno de los operadores más demandados, enlazando un trabajo tras otro, como pone de manifiesto que tuviera que rechazar “Star Wars” por encontrarse ocupado con “A Bridge Too Far” (Richard Attenborough, 1977) o que, en el momento de su fallecimiento durante el rodaje de “Tess” (Roman Polanski, 1980), trabajo por el que obtuvo un Oscar póstumo, tuviera aún pendiente de estreno el título que nos ocupa, todo su trabajo en la secuela, rodada en gran medida al mismo tiempo, y en la divertida “The First Great Train Robbery” (Michael Chrichton, 1978).

Desde comienzos de los 70, Unsworth venía experimentando con la utilización de humo en los decorados y fuertes filtros difusores a fin de alejarse del aspecto saturado y de luz muy dura que era habitual en el cine en color de los años 50 y 60 y todavía en muchos de los operadores que trabajaban en los 70. Desde “Cabaret” todos sus films –incluyendo “Murder on the Orient Express”, por el que volvió a ser nominado al Oscar- hasta “Tess” hicieron uso en mayor o menor medida de la difusión y en el caso de “Superman”, Unsworth utilizó un filtro de niebla Harrison & Harrison #2, el cual hacía que las altas luces resplandecieran entre un generoso halo azulado, el contraste se redujera dramáticamente y el color se volviera mucho más suave y sutil. Empleado en todo el film, ello hace que todo el metraje se vea envuelto en una atmósfera onírica, especialmente palpable en las escenas de apertura en Krypton, con los trajes de Yvonne Blake en material reflectante de Scotch. La luz de Unsworth demuestra a lo largo de la película sus orígenes clásicos, pero su tremenda evolución hacia un estilo de luz mucho más suave, basada en las fuentes naturales de iluminación y las presentes en pantalla, que hacían de él en el final de su truncada carrera, un operador muy moderno, que por ejemplo se declaraba admirador de David Watkin. Gran parte de los magníficos decorados diseñados por John Barry hacen uso de las citadas fuentes integradas en los mismos (la casa de Jor-El, el Daily Planet, la guarida de Lex Luthor, la casa de Lois Lane, etc) pero siempre como punto de partida para introducir más luz y poder regalar estupendos primeros planos, circunstancia en la que Unsworth fue un consumado especialista.

Donner se había propuesto un aspecto muy épico y para lograrlo encontró la inestimable ayuda del que llevaba siendo operador de cámara de Unsworth durante muchos años, y que posteriormente sería eventual director (“Rambo III”) y un notabilísimo director/director de fotografía de segundas unidades, Peter MacDonald [BSC]. Utilizando casi siempre lentes angulares en formato panorámico anamórfico, “Superman” es una película maravillosa en cuanto a su planificación y utilización dramática de la cámara, con todos los personajes perfectamente repartidos por el encuadre y una soberbia elección de los ángulos, además de una extrema riqueza en la utilización de travellings, dollyes y grúas, en un estilo que no sólo contiene el oficio habitual de Donner en este aspecto, sino que muestra un talento muy superior a la media del resto de su filmografía.

“Superman” fue, además, un notable reto para el equipo de efectos visuales, que incluyó nombres ilustres de la industria británica como Wally Veevers [BSC], Roy Field [BSC], Paul Wilson [BSC], Denys Coop [BSC], Les Bowie o Derek Meddings, al frente de un equipo que debía lograr no sólo que Superman volase en pantalla, sino la obtención de cientos efectos ópticos, miniaturas o efectos de proyección frontal, para los cuales, Zoran Perisic inventó un proceso que denominó Zoptic y que permitía sincronizar el zoom de cámara con el del proyector de proyección frontal, de modo que variaban los tamaños de la imagen en las secuencias de vuelo y se conseguía una notable verosimulitud para las mismas.

Desde los propios créditos del film, éste muestra su enorme ambición y elevadísimo nivel técnico y el resultado final fue una obra que, desde el punto de vista de su acabado visual, es absolutamente de primer orden, no sólo por lo bien que están empleadas todas las técnicas que estaban disponibles para los cineastas y todas las que tuvieron que crear para salir adelante, sino por la clase y talento con que están empleadas, tanto en las secuencias de efectos como en aquéllas en las que la puesta en escena y el rodaje directo son los elementos que priman. Tal fue la impresión que creó Unsworth en el equipo que, a pesar de no haber podido completar el trabajo en el segundo film cuando debieron concentrarse en el primero al acercarse la fecha de estreno, su fallecimiento previo al estreno hizo que la película comenzase con una dedicatoria al operador británico, un hecho que posiblemente sea inédito en la historia del cine.

Título en España: Superman
Año de Producción: 1978
Director: Richard Donner
Director de Fotografía: Geoffrey Unsworth, BSC
Ópticas: Panavision C-Series, Super PanaZoom Cooke
Emulsión: Kodak 5247 (100T)
Formato y Relación de Aspecto: 35mm anamórfico (Panavision), 2.4:1
Otros: fotografía adicional de Alex Thomson [BSC], Reginald H. Morris y Sol Negrin [ASC]
Premios: BAFTA (nom) y British Society of Cinematographers (nom)

Vista en Blu-ray

© Harmonica Rental & Cinema/Ignacio Aguilar, 2013.