GUIA PRÁCTICA RED DRAGON (II): OLPFs

Viene de aquí.

En Harmonica Rental ya hemos recibido nuestra primera unidad de la cámara Red Scarlet Dragon, con sistema intercambiable de OLPFs: el Skin-Tone Highlight y el Low-Light.

LOS OLPFs:

olpfs

Una Red Dragon rodeada de varios OLPFs

Como indicábamos en el artículo anterior, el OLPF Skin-Tone Highlight es ideal para utilizarlo en sensibilidades en torno a 320-400 ISO y sobreexponerlo para conseguir una imagen muy rica y con mucho rango dinámico, con una estupenda gradación en las altas luces similar a la de una Arri Alexa o incluso al comportamiento de una emulsión fotoquímica.

En cambio, el OLPF Low-Light es muy similar al empleado por la Epic y Scarlet Mysterium-X, y no tiene un color tan fiel ni una gradación tan estupenda en las altas luces, pero en contraposición, tiene un nivel de ruido inferior al Skin-Tone Highlight de 1.3 stops.

¿Qué quiere esto decir? Que si rodamos la misma escena con los dos OLPF y ajustamos el diafragma u obturador para compensar la exposición, las imágenes rodadas con el Skin-Tone Highlight –por ejemplo- a 320 ISO tendrán un nivel de ruido similar a las rodadas con el Low-Light a –siguiendo el ejemplo- 800 ISO.

¿Qué NO quiere decir esto? El OLPF Low-Light no es que haga que el sensor Dragon sea más sensible a la luz (si utilizamos a idénticos diafragma, obturador e ISO ambos OLPFs, las imágenes tienen una apariencia similar en cuanto a exposición), sino que a igualdad de ISOs, el nivel de ruido es menos perceptible en el Low-Light y este ruido se equipara a partir de una diferencia de esos 1.3 stop.

Además de la diferencia de color, los dos OLPF tienen una calibración diferente del rango dinámico, lo cual es quizá la clave para elegir uno u otro para nuestros trabajos: el Skin-Tone Highlight tiene al menos un stop más de rango en las altas luces, mientras que el Low-Light es capaz de registrar un stop más de información en las bajas.

OLPF… ¿INTERCAMBIABLES?

Los OLPF requieren que la cámara RED en cuestión haya sido modificada (o fabricada directamente) para admitir este intercambio. El procedimiento es relativamente sencillo, pero algo laborioso. Requiere unos 10 minutos. Primero hay que retirar la montura de la cámara (PL, EF, etc) y después el OLPF. Los tornillos de éste son minúsculos, por lo que hay que ser muy cuidadosos porque es fácil perderlos. Y si quitamos el OLPF, no es necesario decir que el sensor está directamente a la vista y que cualquier precaución es poca, especialmente en lo relativo al polvo y la suciedad, por lo que no es adecuado realizar este cambio ni en la calle o en determinados espacios en los que pueda haber partículas en suspensión. Y un detalle muy importante: tras realizar el cambio, hay que seleccionar el OLPF que estamos empleando en el menú: la cámara no lo detecta automáticamente y toda la calibración de color será errónea si no realizamos este paso.

LA PRUEBA

Nuestro test tenía como punto de partida rodar con una Scarlet Dragon en la peor situación imaginable: en la calle, de noche, con la luz de farolas LED como única fuente.

La medición con el fotómetro indicaba una exposición de T/1.4 a 500 ISO. Nosotros empleamos nuestra lente Ultra Prime a máxima apertura (T/1.9), por lo que la subexposición de nuestra exposición base era de (muy aproximadamente) un stop. Con las lentes anamórficas UltraScope empleamos un diafragma de T/2.5 y un ISO de 800, compensando pues plenamente la exposición para mantenerla equilibrada.

Posteriormente, el material ha sido etalonado en Redcine-X para tratar de obtener la mejor imagen posible del mismo. Ello incluye el uso de D.E.B. (Dragon Enhanced Blacks) para reducir el ruido, pero sin sacrificar calidad de imagen. Una vez etalonado el material –cada plano de cada OLPF por igual- simplemente hemos ido incrementando el ISO en sucesivos stops completos: 1000, 2000 y 4000 ISO en el material esférico que partía de 500, así como 1600 y 3200 en el anamórfico, que partía de 800.

Todo el material se rodó a 5K (full en esférico y 6:5 en anamórfico), 24 fps y la compresión mínima que permite la Scarlet a su máxima resolución (8 a 1).

Además del vídeo, se pueden descargar fotogramas en R3D y TIFF a 2K de resolución en este enlace de DROPBOX, e incluso seguir los comentarios de esta prueba en REDUSER.

CONSIDERACIONES FINALES:

Creemos que es mejor que cada uno extraiga las suyas, pero aún así las nuestras son las siguientes, para quien esté interesado en conocerlas:

OLPF Skin-Tone Highlight:

-No produce ni un buen color ni una buena reproducción de las sombras tanto en la exposición base de 500 ISO como en los sucesivos incrementos. Necesita alimentarse de luz para rendir al máximo. Su tono global de color es más rojizo que el del Low-Light. Si por el motivo que sea hemos de usarlo en condiciones de escasa luminosidad, o en situaciones en que el sensor reciba poca luz, la herramienta D.E.B. será una enorme aliada.

-Aún así, cuando se emplean ISOs muy altos (más de 2000), se aprecia que la sobreexposición que empieza a aparecer en la cara del sujeto e incluso la gradación de blancos de la carta está mejor resuelta, ya que es menos abrupta. En contraposición, es mucho más dificil distinguir las sombras en la carta y en la imagen. Ello quiere decir que se defiende mucho mejor en situaciones en las que predominen áreas de sobreexposición en el fotograma y menos sombras.

-Como se ha indicado, el Skin-Tone Highlight muestra 1.3 stop más de ruido. Por ejemplo, si se usa a 800 ISO, el ruido es el equivalente al que se obtiene con el Low-Light a 2000 ISO. La tolerancia al ruido es algo muy personal y subjetivo, pero en cualquier caso, mantenemos nuestra recomendación de emplearlo en torno a 320-400 ISO y utilizar la técnica ETTR (“Expose to the Right“) para rellenar el histograma. En este escenario su fidelidad, reproducción de tonos de piel y de color, así como su rango dinámico, hacen que el sensor Dragon capture las mejores imágenes que puede obtener.

OLPF Low-Light:

-Rinde mejor -que el Skin-Tone Highlight– cuando se emplean subexposiciones; los colores parecen más limpios y menos empastados. En nuestra prueba, cuando se incrementa el ISO a 2000 o más, el nivel de ruido es inferior al que se obtiene con el otro OLPF, aunque la utilización del plugin D.E.B. recorta mucho las distancias entre uno y otro. Precisamente, la utilización del D.E.B. introduce cierto tinte verdoso en la imagen, que en nuestra prueba no se ha corregido porque se han usado los mismos parámetros de etalonaje para ambos OLPF, pero que un buen colorista puede solucionar sin problemas.

-Al contrario que en el Skin-Tone Highlight, la gradación en las altas luces de la carta es mucho más abrupta y ya a 2000 ISO los tonos de piel se ven afectados y la parte de blancos de la carta se acerca a la sobreexposición; a 4000 ISO, dos stops por encima del gris medio, ésta es casi límite. La forma en que queman las altas luces tiene un aspecto más de vídeo, ya que la transición desde el último blanco con detalle a las áreas quemadas es mucho más rápida.

-A partir de 1000 ISO ya es apreciable el defecto “CMOS Smear”, en la forma de una banda horizontal azul –similar a un flare– causado por el reflejo de la carta blanca en el sensor, en una situación de clara subexposición. El defecto es más aparente a medida que incrementamos el ISO. Este defecto, junto con las órbitas que pueden aparecer si se fotografía una fuente de luz muy intensa y directa hacia el sensor a diafragmas muy cerrados, fue una de las causas que llevó a RED a crear el Skin-Tone Highlight para las cámaras Dragon, mientras el OLPF Low-Light es muy similar al que utilizaba su anterior sensor.

¿Qué OLPF emplear?

En nuestra opinión, el Skin-Tone Highlight es el indicado para obtener el máximo partido de la cámara, en cuanto a fidelidad, reproducción de color y latitud, especialmente en las altas luces. Se expone como si fuera un negativo cinematográfico, es decir, sobreexponiéndolo al fijar su sensibilidad en valores bajos (320-400 ISO). Para rodajes en los que los tonos de piel sean importantes, o que la exactitud de los colores haya de ser preservada, o incluso cuando busquemos un aspecto lo más cinematográfico posible –en el sentido de cercano a la apariencia del celuoide- es el más indicado. Si nos vemos obligados a fijar su sensibilidad entre 400 y 800 ISO, la herramienta D.E.B. es un gran aliado para reducir el ruido en la imagen.

Por el contrario, el Low-Light es un OLPF absolutamente indicado para situaciones como el presente test, en las que como directores de fotografía no podamos incrementar los niveles de luz por el motivo que sea, y nos veamos obligados no solo a abrir el diafragma, sino a forzar o elevar el ISO de la cámara por encima de 800. Su color sigue siendo bueno, pero nos fuerza –como ocurría en el sensor Mysterium X– a vigilar mucho las altas luces y la forma en que éstas sobreexponen, pues es mejor evitar dicha circunstancia. Por supuesto, si necesitamos mucho diafragma  (por ejemplo, para rodar en anamórfico, o porque se requiera mucha profundidad) o incluso para rodar alta velocidad, sus propiedades pueden ser más indicadas, puesto que a igualdad de niveles de intensidad de luz y si hubiera que emplear ISOs altos, sus imágenes son más limpias.

Como siempre, en todo caso, nuestra recomendación es probar, probar, probar y probar… y en este caso, si lo deseas, te podemos ayudar.

© Harmonica Rental & Cinema/Ignacio Aguilar, 2015.